El papel de líderes religiosos en medio de la crisis social en Colombia

A casi un mes y medio del inicio de las protestas en Colombia, resultado de una reforma tributaria, la violencia en el país no ha cesado.

A la fecha, la creciente denuncia de crímenes y violaciones de derechos humanos han motivado la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos – CIDH. Según la CIDH, al 25 de Mayo, se habían llevado a cabo al menos 9,623 protestas en 794 municipios del territorio colombiano. De esta, en al menos 1,038 manifestaciones se habrían presentado casos de fallecimientos, desapariciones, personas heridas y agresiones sexuales como consecuencia del uso desproporcionado e ilegítimo de la fuerza.

En medio de esta situación, líderes religiosos continuamente ha llamado al diálogo entre los diferentes actores sociales. En las primeras semanas de mayo, alrededor de cuarenta líderes religiosos de diversas denominaciones se reunieron con el presidente colombiano Iván Duque a fin de llegar a un pacto por los jóvenes y buscar posibles soluciones al conflicto.

Al inicio de la crisis, la Iglesia Católica se ofreció como mediadora entre el Comité Nacional del Paro y el Gobierno Nacional. Por su parte, la academia y la iglesia católica, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD han habilitado una plataforma para el diálogo entre la población joven, grupo etario que ha liderado las protestas.

De igual manera, líderes de iglesias evangélicas han manifestado su apoyo a los jóvenes. Especialmente en Cali, uno de los epicentros de los actos de violencia, líderes de diferentes religiones, aunque encabezados por pastores cristianos evangélicos, conformaron “La Primera Línea Ecuménica”, buscando atender la crisis de derechos humanos, acompañar a los jóvenes abriendo corredores de atención, siempre rechazado la violencia y denunciando los excesos de las fuerzas de seguridad.

No obstante, el papel activo que desarrolla la iglesia en la promoción de la paz no la exime de las consecuencias de la crisis social. Por el contrario, el papel que juega en estos procesos la sitúa en una posición vulnerable y la convierte en un potencial blanco de violencia.

Podemos mencionar entre estos incidentes lo ocurrido el pasado 05 de Mayo, cuando autoridades del Colegio Claretiano de Bosa comunicaron que el patio del centro educativo fue utilizado como lugar de operaciones militares. Los misioneros claretianos reportaron el aterrizaje no autorizado de un helicóptero y el ingreso abrupto de las fuerzas policiales a la institución.

Las instalaciones, además de servir como centro educativo, sirven de hogar a religiosos y adultos mayores miembros de la comunidad claretiana, por lo que, este tipo de acciones pone en riesgo las instalaciones y la integridad de quienes habitan en ella, no sólo por las acciones de las fuerzas de seguridad, sino también por la potencial respuesta violenta de algunos grupos de manifestantes, quienes erradamente pueden interpretar estos hechos como apoyo de los misioneros a las acciones violentas y represivas de las fuerzas de seguridad.

Por otra parte, fuentes internas compartieron con OLIRE que, durante las manifestaciones, también fueron vandalizados templos de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional-IDMJI en Popayán y Jamuní, Valle del Cauca. Los manifestantes ingresaron a diferentes edificios del IDMJI sin autorización, destruyendo algunas áreas del lugar para extraer material (concreto, ladrillo, metal de las rejas), en otros casos, los manifestantes realizaron pinturas en las paredes.

Esperamos que la visita realizada por la CIDH durante el 8 y 10 de junio tenga en cuenta los riesgos a los que se encuentran sometidos la Iglesia y sus miembros en el cumplimiento de su misión social, pacificadora y humanitaria para que; además de reconocer los recursos que ofrecen para superar la crisis social; aliente a las organizaciones de la sociedad civil y al gobierno a reflexionar y aplicar medidas especiales de protección a favor de los líderes religiosos en estos contextos.

Imagen: EFE

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