Recomendaciones de política pública

Colombia

  • La comunidad internacional debe ayudar a capacitar a funcionarios de las autoridades colombianas y ayudarles a implementar políticas efectivas que protejan los derechos humanos de la población indígena sin socavar su autonomía tradicional, autodeterminación e identidad. Además, debe promover e invertir en programas de tolerancia e identidad grupal para que los conversos de las religiones tradicionales puedan considerarse parte de sus comunidades indígenas a pesar del cambio de fe o creencia. De esta manera, se pueden mejorar las condiciones de vida de aquellos miembros que se han convertido al cristianismo.
  • La comunidad internacional debe reforzar el diálogo del gobierno colombiano con redes criminales y sus acciones para combatir la corrupción y el narcotráfico. Esto ayudará a salvaguardar la seguridad nacional e internacional y a mejorar las condiciones de vida de cristianos perseguidos y otros en áreas dominadas por el crimen organizado.
  • La comunidad internacional debe presionar urgentemente al gobierno colombiano para que priorice e investigue los casos de asesinatos de Defensores de los Derechos Humanos, incluidos los líderes religiosos y para acelerar las negociaciones de paz con grupos guerrilleros que quedan en el país, para que estos puedan renunciar al control de áreas marginadas para que ciudadanos de estas regiones –especialmente cristianos– puedan vivir sus vidas sin miedo.
  • La comunidad internacional debe presionar al gobierno colombiano para que lleve a cabo un proceso electoral transparente y democrático, en el que todos los partidos puedan ser escuchados y apoyados, sin ningún tipo de discriminación, especialmente por razones religiosas.
  • La comunidad internacional debe presionar al gobierno colombiano para prevenir el hostigamiento de líderes políticos y sociales al hablar sobre sus creencias cristianas y motivar a las autoridades a sancionar todo acto de discriminación o de violencia por razones religiosas.
  • La comunidad internacional debería considerar la financiación de programas de investigación para analizar casos de violaciones de la libertad religiosa, a fin de garantizar la protección de los líderes religiosos y otros seguidores de la fe en el actual proceso de consolidación de la paz en Colombia. Al mismo tiempo, el Consejo de Seguridad de la ONU debe reconocer explícita y completamente que los líderes religiosos son defensores de los derechos humanos y debe reconocer su vulnerabilidad especial por ser figuras prominente en sus comunidades. En este contexto, el Consejo de Seguridad de la ONU debe ordenar a la Misión de Verificación de la ONU en Colombia que promueva y apoye programas destinados a proteger a los líderes religiosos y sus familias, de la violencia de los grupos armados ilegales y las organizaciones criminales.

México

  • El gobierno mexicano, el grupo de trabajo internacional para asuntos indígenas, la ONU y la comunidad internacional deben cooperar con las autoridades indígenas para integrar la Libertad de Religión o Creencia como un derecho fundamental en las leyes indígenas y desarrollar un plan para establecer cómo preservar las culturas y valores mientras garantiza la coexistencia de diferentes credos.
  • La comunidad internacional (especialmente la ONU y la OEA) y el gobierno mexicano deben garantizar que ciudadanos de todas las religiones mantengan pleno acceso a medios de comunicación y participación equitativa en debates públicos. Deben abordar y contrarrestar la calumnia y el ridículo de los valores cristianos y promover un espacio pluralista y saludable para que todos los grupos religiosos expresen y ejerzan plenamente su religión o creencia.
  • El gobierno debe garantizar por ley y en la práctica todos los derechos, la igualdad de trato y los beneficios de todas las minorías religiosas, incluido el cristianismo protestante. Para ello, es necesario que la protección constitucional de la libertad religiosa cumpla con lo establecido en el artículo 18 de la DUDH y facilite su desarrollo legislativo en cada entidad federativa y la aplicación de su contenido por parte de las instituciones del Estado. Muchas veces, el tratamiento de los asuntos de la religión se ha reducido a respetar los principios seculares del Estado y la Iglesia, y esto conlleva muchas interpretaciones erróneas que deja a los cristianos de todas las denominaciones sin protección.
  • La comunidad internacional debe prestar especial atención a la posición de grupos vulnerables en México, particularmente la de cristianos en ejercicio activo. También debe reconocer las violaciones a la libertad religiosa, incluida la vulnerabilidad de cristianos en el contexto del crimen organizado (especialmente cristianos que realizan actividades sociales con jóvenes y adictos a las drogas), sin que se ignoren o minimicen situaciones por su relación con la Iglesia o por miedo a represalias de los agresores. Los esfuerzos en el campo de las reformas estatales, la prevención de la corrupción, el fortalecimiento del estado de derecho y los derechos humanos también son esenciales para la sociedad mexicana en su conjunto.
  • La comunidad internacional debe trabajar junto con el gobierno para crear un sistema en el que iglesias y líderes cristianos víctimas de extorsión, se sientan seguros de denunciar las amenazas en su contra y permitir que las investigaciones de estos casos sean públicos y transparentes para evitar la impunidad y motivar las quejas de casos similares.
  • México es uno de los signatarios de la Convención de las Naciones Unidas Contra La Corrupción. Sin embargo, los niveles de corrupción dentro del país son altos. México es también el país con el mayor número de secuestros en el mundo. La comunidad internacional debe ayudar al gobierno a combatir la corrupción en todos los niveles. Además, debe abordarse la infiltración del crimen organizado en las instituciones públicas mediante la corrupción.

El Observatorio de Libertad Religiosa en América Latina es un programa de la Fundación Plataforma para la Transformación Social, una organización sin fines de lucro registrada en Voorburg, Países Bajos, bajo el No. 50264249 en la Cámara de Comercio.

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